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Creo que soy como la mayoría de los estudiantes universitarios de mi generación en el sentido de que constantemente siento la intensa necesidad de esforzarme demasiado y superarme para sentirme valioso. Esa mentalidad probablemente se grabó en mi subconsciente dentro de los veinte años de mi educación bajo el sueño americano, que glorifica el exceso de trabajo hasta el punto del agotamiento. Como resultado, parece imposible resistirse, especialmente cuando el futuro parece incierto. Este sentimiento ha sido más intenso que nunca últimamente, así que tengo que recordarme constantemente que debo descomprimirme y tomar este término un día a la vez. Estos son algunos de los pasos que sigo cuando siento los efectos mentales dañinos del estrés:

  1. Date más crédito. Esto es especialmente importante en esos días inevitables en los que simplemente no puedes cumplir con todo lo que está en tu lista de tareas pendientes. Es importante recordar que los tiempos son difíciles en este momento y el estrés es alto, por lo que es posible que no seas capaz física, mental o emocionalmente de terminar todas las tareas que se te soliciten. Está bien. El solo hecho de poder mantener la cabeza fuera del agua en este momento es lo suficientemente impresionante, así que intenta aceptar que la persona que eres y lo que estás haciendo es más que suficiente.
  2. No te compares a ti mismo, tus experiencias o tu éxito con el de cualquier otra persona. Nadie en la historia está experimentando exactamente lo que tú estás viviendo actualmente, especialmente con una pandemia global que se desata, unas elecciones a la vuelta de la esquina y terribles fenómenos meteorológicos que están desapareciendo recientemente. Tu estado preciso de ser en este momento es único, así que manejalo a tu manera. Es importante vigilar a las personas que te importan, pero trata de no permitirte comparar tu estado de ánimo con el de los que te rodean. 
  3. Primero enfréntate a tu mayor tarea. Aunque es más fácil decirlo que hacerlo, es infalible cuando se trata de estar al tanto de mis responsabilidades. Aquí está el secreto: enumera todo lo que creas que se debe hacer en un día determinado, decide cuál requerirá más energía y complétalo primero. Créeme, con tu tarea más grande fuera del camino, el resto de tu trabajo se sentirá más fácil. 
  4. Tómate muchos descansos. Descanso. No es ninguna vergüenza decidir que has trabajado lo suficiente y que te has tomado tiempo para ti. Cuando empieces a cansarte, es probable que tu cuerpo te esté diciendo que necesita algo de tu energía y atención. Por lo general, el cuerpo tiene formas de manifestar este sentimiento. Por ejemplo, cuando me siento increíblemente cansada, empiezo a reír incontrolablemente durante minutos. Mi consejo es que prestes atención a cómo tu cuerpo y tu cerebro te indican que estás cansado y escucha. Cuando has bostezado 8 veces en los últimos 15 minutos o te has enojado inexplicablemente, tal vez valga la pena apartar los ojos de la pantalla de la computadora durante una hora o dos para tomar una siesta, comer un bocadillo, dar un paseo o meditar.  

Recuerda que no estás haciendo esto solo en absoluto. Hay personas a tu alrededor que se sienten al menos similares a cómo te sientes. Comunícate con personas así para obtener validación y ayuda. Hará que tu viaje a lo largo de este semestre se sienta un poco menos solitario. — Isabelle Williams (Translated by Ariana Alcaraz)

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Isabelle Williams is a sophomore at Pacific University who is majoring in Journalism and minoring in Theatre. She is from Astoria, Oregon, and enjoys writing political opinion pieces.

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Ariana Alcarez is the Spanish language translator for The Pacific Index

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